lunes, 24 de marzo de 2014

Padresconautismo. Reflexiones cotidianas 10. La integración sensorial se hace en la vida cotidiana.Reflexiones cotidianas 10. La integración sensorial se hace en la vida cotidiana.Reflexiones cotidianas 10. La integración sensorial se hace en la vida cotidiana.



Reflexiones cotidianas 10. 
La integración sensorial se hace en la vida cotidiana.



Hace dos años empezamos a leer sobre integración sensorial, entendimos que existían procedimientos y pautas establecidas para hacer posible la integración en su conjunto.  Incluso estuvimos a punto de comprar un kit completo para llevar a cabo dicho ejercicio. Por fortuna al hablar al  respecto, entendimos que habíamos hecho muchos ejercicios de integración sensorial, incluso antes de tener la más mínima idea sobre las expresiones de autismo de Alejandro. Lo que hicimos además de armar los dispositivos de trabajo en casa (cubo de cuerdas, piscina de arena, troncos matematicos, rutas con escaleras, viaducto de madera para el equilibrio en rutas oblicuas, el gallinero, el muro de escalada, los circuitos en los muebles de casa, el trabajo en piel, con sonidos, imágenes, reflejos, sombras, etc) fue asumir que la misma vida cotidiana tiene todas las posibilidades para desarrollar dicha integración.




La hora del baño es un momento propicio para múltiples ejercicios de integración táctil, propioceptiva y auditiva. Los juegos entre cama y piso; las vueltas canelas; subir los árboles; jugar con tapetes que permitan rodar, comprimir, aducir, abducir; aprovechar los juegos en cama, cuando nos convertimos en los columpios, tensores y mallas de nuestros amados y amadas


La búsqueda de zonas verdes, uso de árboles, piedras, barrancos, fuentes de agua, son propicias para que la integración se vuelva espontánea con mínima participación nuestra. 


Igual las piezas de trabajo que les permite armar, las zonas de juego con pelotas, las tulas, los brinca brinca y el inmobiliario en casa. Todo esto reemplaza perfectamente el aparataje de los centros de integración sensorial. 


Podríamos afirmar que más del cincuenta por ciento del tiempo trabajado con Alejandro esta asociado a la integración y confirmamos día a día los avances de Alejandro. Tenemos aún dos temas pendientes, cuando estamos en cine, especialmente en la escenas que se cargan de brillo y sonidos extremadamente agudos, nuestro amado busca esconderse bajo las sillas, esa es su reacción sin ningún tipo de grito o llanto. El segundo tema esta asociado a su necesidad de golpear, tirar, lanzar, tirar. Si bien ha sido reducido con su participación en la escuela de beisbol, aún no es lo suficiente para reducir ostensiblemente los daños en casa.   


Estamos convencidos que somos nosotros las principales máquinas de integración de Alejandro, y cuando decimos nosotros, incluimos a Luana y Sebastian, lo otro sería insuficiente sin nuestro acompañamiento, divertimento y disposición para el trabajo compartido.



Caminar descalzo en lugares con piedras, arena y césped, ese fue todo un proceso que en el desconocimiento indujimos en Alejandro, al año era absolutamente reactivo a ese tipo de experiencia, lloraba al tener contacto sin la protección de calcetines, esa desensibilización duró tres años, implicó que nosotros igual estuviéramos descalzos, nos llenáramos de arena, pantano,  harinas, jugáramos en ellas, pausáramos los tiempos de exposición y aceptáramos los tiempos fuera que el declaraba al sentirse incómodo o excedido en el contacto.


Vamos caminando y no conocemos el sitio de llegada, solo sabemos que es maravilloso este ejercicio, el de reconocer el valor primordial de las pequeñas cosas, de lo simple, de lo que permite observar con detenimiento sin los apuros de este tiempo de locos.






Un abrazo a todas y todos.