lunes, 21 de octubre de 2013

PADRES CON AUTISMO. LOS NIÑOS Y NIÑAS TIENEN HABILIDADES GENIALES.



Una vez superada esa primera etapa de reconocimiento con doña Carmen y con los niños, nos dimos a la tarea de crear una línea de base que nos permitiera conocer las expresiones y habilidades específicas de cada niño y niña. Para ello creamos un juego de bases que consistió en el ordenamiento circular (usando toda el área del aula) de 19 puestos de trabajo, en los que a través de distintas herramientas didácticas (juegos, materiales, pistas, rompecabezas, gráficos, fichas, bloques, cartas, cuerdas, pinturas, cintas, esferas y estructuras geométricas). La circulación de los niños fue observada por nosotros, haciéndose un registro de las habilidades presentadas por cada niño en bases específicas. No tuvimos en cuenta las dishabilidades, demoras y confusiones  de niños y niñas. Focalizamos la observación en los elementos de rapidez, facilidad, claridad, fluidez y disfrute. Para el caso de los niños considerados con dificultad para el aprendizaje, encontramos potencialidades fascinantes, que en términos generales no fueron mínimamente valoradas por el aparato escolar.

En un ejercicio diario de improvisación asociada a la producción de materiales e ideas de trabajo, se empezó a trabajar acorde con las emergencias que se encontraban en los niños, incluso en muchas ocasiones se entraba en dinámicas aparentemente caóticas de salto, risa, carrera, ronda, baile, invención de instrumentos musicales, juegos de palabras, abrazos, arrastres, cargadas, etc.

Sin embargo, allí había una práctica intencionada que promovía constantemente la emergencia fluida de aspectos que la escuela invisibiliza.  El juego con las superficies, las formas, la tercera dimensión, la asociación de los sentidos, el reconocimiento corporal, los flujos de la vida en lo macro, meso y microscópico. El uso de objetos en movimiento, y el uso del movimiento como un potenciador de los ejercicios de los niños

Trabajamos prácticas cotidianas de casa, los rituales del aseo, la alimentación, la protección, el afecto, el entorno inmediato y la valoración de lo propio como punto de partida para poder amar el universo.