lunes, 21 de octubre de 2013

PADRES CON AUTISMO. SEGUNDO APRENDIZAJE: EN LA ESCUELA COMO EN LA VIDA CADA DÍA TIENE UNA FASCINACIÓN DIFERENTE.

 El segundo aprendizaje importante de nuestro acompañamiento en el aula donde Alejandro empezaba su experiencia escolar, está circunscrito en  el siguiente enunciado: en la escuela cada día tiene su propia fascinación. Comprender que el cambio y la crisis son los elementos de frecuencia en nuestra vida, nos permite comprender que no somos una estructura fija que solo cambia acorde con la maduración biológica y social. 

Cada día, o entre días, los niños llegaban al aula con otra actitud e interés, lo que habían apreciado y disfrutado dos días antes ya no les generaba la mínima cercanía. Y esto no tenía que ver necesariamente con una frecuente apreciación en las aulas "fue que en la casa algo pasó". Simplemente estaban en otra condición para percibir o aprehender el mundo. Ello afianzó mucho más nuestro presupuesto de improvisación acorde con las condiciones cotidianas del aula. Era necesario sentir, observar y percibir a los niños, para luego trabajar con ellos. Eso implicó que en muchas ocasiones los materiales elaborados no fueran utilizados siendo reemplazados con la maravillosa cinta de enmascarar, y la múltiples herramientas con las que contábamos para el trabajo de aula. Igual en muchas ocasiones nos dedicábamos al escenario de trabajo más potente e interesante: el cuerpo humano en relación.

Esto ha sido fundamental para Alejandra (de la que soy coequipero), quien empezó atemorizada por su inexperiencia en el manejo de niños en el aula. Precisamente su capacidad para observar lo evidente y lo oculto en los niños le ha permitido cobrar una potencia inusitada como acompañante de los y las niñas. Ella especialmente ha logrado detectar esas diferencias que son sutiles, y que en la cotidianidad de una escuela tradicional desparecen frente al influjo de las metas a cumplir por parte de los docentes.

Con Alejandro, igual hemos percibido dichos cambios, sus estereotipias no son tal (como si pueden ser enunciadas en ambientes de baja observación), en este caso se modulan variaciones o cambios radicales con respecto a acciones que se suponían amarradas a la estereotipia. Tanto con él como con sus compañeros es notable que existen propuestas poco atractivas en las cuales no quieren participar. Esto es conflictivo para los que acompañamos el aula, sin embargo puede ser un conflicto altamente productivo si aceptamos que lo presupuestado quizá no tenga relación con lo que el día propone y los niños esperan.