miércoles, 27 de noviembre de 2013

Padresconautismo. La herramientas didácticas.

Las herramientas didácticas o apoyos didácticos que hemos utilizado en el aula estructurada nos han mostrado una serie de aspectos que vale la pena compartir.

1. En primera instancia la herramienta logra seducir a los niños, entre el asombro y la curiosidad genera una acercamiento del niño, lo que conlleva un aprovechamiento inmediato que no necesariamente tiene que ver con el sentido de construcción de la misma.

Se cumple muy bien lo propuesto sobre la relación facilidad - dificultad. Si la herramienta se utiliza sin dificultad alguna, convirtiéndose rápidamente en una cosa conocida (bajo el formato en que se ha presentado), el niño deja de interesarse en ella o simplemente la asume como una responsabilidad o apariencia social que debe ser abordada en un acuerdo tácito o concreto del aula. Si esta implica un alto grado de dificultad, el nivel de aprendizaje es bajo en tanto el niño se distancia de la herramienta, la subutiliza y pierde todo interés en la misma.

En muchos casos el niño redimensiona por completo la herramienta estableciendo grados de dificultad acorde con su propia experiencia y habilidad previa. Ello tiene que ver con aspectos narrativos que debe tener la herramienta, posibilitando la imaginación y creación por parte de quien la utiliza.

2. En la dinámica de la experiencia educativa es frecuente que los acompañantes deleguemos en la herramienta un peso excesivo, en tanto pensamos que su creación  ha sido lo suficientemente estructurada. Ello no es un equívoco, sin embargo la percepción es incorrecta. La herramienta es un detonante del accionar de niños y niñas, al suplirse su cometido aparente, es el acompañante quien puede asociar materiales y sugerencias de procedimientos para hacer la experiencia mucho más rica estableciendo lo que se conoce como experienciación. Este último término se refiere a  la experiencia de la herramienta,  valorada desde los subsecuentes ejercicios que a partir de ella se producen. El niño o niña logran desplazarse del sentido central de la herramienta para encontrar otros apoyos y pautas de comprensión sobre aspectos dados o aspectos emergentes.

En este ejercicio juegan varios factores que es importante resaltar. La herramienta en si misma es útil e importante en el ejercicio educativo, y puede tener un alto grado de interactividad. Sin embargo esto no es suficiente, se requiere de unas condiciones mínimas de los actores del encuentro educativo. Al hablar sobre estos actores no nos estamos refiriendo solamente al educador y el estudiante, nos referimos al tercer vinculante propuesto por Pichón Rivière. Esos marcos referenciales que contienen las emociones, prejuicios, ideologías, posturas, miedos, prejuicios y experiencias sensibles de cada ser humano. La herramienta es un gran apoyo cuando se enfocan las intenciones  e intereses de los participantes, y más aún, puede convertirse en detonante solo cuando ambos seres están en disposición para convertirla en tal. En esto pesa mucho la rutina del aula,  los diálogos interiores acrecentados por la incertidumbre y soledades contemporáneas, las necesidades afectivas del momento, la armonía alcanzada en el aula, el cumplimiento de expectativas, etc.

3. Las herramientas pueden ser reconvertidas de acuerdo a las emergencias del aula. Es evidente que las herramientas cumplen un ciclo, que en general es algo corto, sobre todo cuando se trabaja en un aula estructurada. Eso no significa el desecho de las herramientas, mas bien, es una invitación para que estas se hagan de tal manera que puedan transformarse en otra cosa. Eso implica evitar el uso de piezas maestras, que toman en si gran parte del sentido simbólico y didáctico de la herramienta.

4. Hay herramientas que se siguen utilizando y no es claro para el acompañante el por qué del gusto que los niños y niñas generan con esta. Podríamos decir que esas son las herramientas ideales, dado que  favorecen en el niño unos desarrollos permanentes que tiene que ver con lo inducido - espontaneo. En este caso se aumentan las posibilidades de esta como detonador, aunque es ideal reducir lo inducido para esperar y potenciar lo espontáneo.