martes, 12 de noviembre de 2013

Padresconautismo. Hay engaños que funcionan como terapia en los niños y niñas con autismo.

A pesar de que no existan desde la industria farmacéutica estudios serios que indaguen los efectos de los medicamentos en los niños con autismo, donde serio significa gran inversión económica, con estudios randomizados y multicéntricos, es fácil comprender que los medicamentos utilizados para el aparato psíquico no responden de igual forma en niños con autismo en comparación con personas neurotípicas.



Si bien la industria y los profesionales que trabajan para la misma, promueven el uso de medicamentos hasta para cortar las uñas, es una tendencia social que no beneficia a los padresconautismo. Son tan dramáticas las reacciones, expresiones y comportamientos de nuestros hijos que acudimos sin otra posibilidad al aparato de salud que está amarrado a la industria farmacéutica. Y claro, al dialogar con los psiquiatras, médicos y algunos psicólogos, la respuesta es categórica e inmovilizadora "lo único que existe para la reacciones de su hijo es tal medicamento", "es lo único que sirve", "cualquier otra terapia es un engaño". 

Eso significa que hasta los paños calientes que colocamos en la frente de Alejandro cuando queremos relajarlo, es producto del engaño. O los masajes que le hacemos a diario en toda su musculatura son parte de ese engaño, cuando efectivamente sabemos que tienen un efecto más potentes (y sin efectos secundarios) que la ritalina. E incluso es engaño el susurro musical que hacemos en sus oídos con tonadas y letras de la música colombiana, cuando amanece sin ganas de asumir sus tareas. Lo interesante es que este último engaño le cambia a disposición. Engaño igual es, cuando salimos a caminar por la ruta veredal, especialmente cuando lo sentimos inquieto, malhumorado y callado en exceso . De nuevo lo curioso es que al retornar a casa su estado anímico ha cambiado.


Otro engaño está relacionado con el efecto de las manzanas en su estado anímico y en la calidad de su sueño. Cuando no come manzana suele demorarse mucho para conciliar el sueño, en cambio cuando la come media hora antes de acostarse, su sueño suele ser rápido y duradero.

De nuevo engaño es entender que la exposición a los equipos electrónicos lo excitan y por lo tanto no tiene terminales eléctricas en su habitación, como tampoco equipo electrónico alguno. Igual no tiene acceso a los teléfonos celulares y su trabajo en la tablet se restringe a máximo una hora.


Un engaño más es contrastar su tendencia a la ecolalia y a construir esterotipias cuando tiene contacto con seriados de televisión, por ende no tenemos televisor en casa, lo que implica uso de videobeam para ver documentales y videos educativos.


Engaños más elaborados son la terapia neural y los elíxires florales, que usados de manera adecuado son potentes perspectivas terapéuticas para las distintas expresiones deletereas asociadas al mundo con autismo. En nuestro caso hacemos terapia neural bimensual y utilizamos elixires acorde con la condición más evidente de Alejandro en X periodo de tiempo.



Y sin embargo no hemos hablado del mayor engaño, el generar una cultura de la alimentación biológicamente compatible. El convertir el alimento y su ritual en uno de los hechos más trascendentes de la vida humana (sumado al nacimiento y la muerte). El tomarse tiempo suficientes para crear rutinas de alimentación y alimentos, el asegurarse que mínimo el 50% de lo consumido en el día es crudo, que las mezclas alimentarias son definitivas para mantener un sistema de pischinger  con poco nivel de toxinas. También comprender que los líquidos se consumen aparte de los sólidos, que la industria de los alimentos no piensa en el consumidor final, !piensa en la ganancia!


Entender que debemos comprar productos cercanos a nuestro lugar de vivienda, ojalá que sepamos cómo se producen. Para eso es importante tener en cuenta el código de barras, en el caso de Colombia es el 770. Reconocer que el concepto central cuando pensamos en compra de alimentos no es el precio, generalmente las promociones son de productos de otros países que llevan mucho tiempo en las líneas de transporte, con proximidad de vencimiento o con formas de almacenamiento defectuosas. Mirar como rutina, los ingredientes de todos los alimentos, y si no están exigir que los hagan visibles. Leer sobre la forma de presentación que tienen los metales pesados, cuerpos benzoicos y  esteres  en dichos ingredientes. 


En el caso de las frutas privilegiar las de cosecha, evitando la compra de cualquier zumo o jugo con aditivos.

En el caso de los vegetales, privilegiar los de cáscara dura, debido a que tenemos menor posibilidad de consumir fungicidas, pesticidas y herbicidas.

Restringir en un 100% el consumo y uso de los lacteos, con frecuencia hemos visto como estos se usan para pastelería, dulcería o panadería, y solemos comprarlos pensando que nuestros hijos están libres de lácteos.

Igual empezar a producir harinas de tubérculos (yuca, arracacha, papa, cubio, nabo), farinaceos (platano), semillas (almendras, nueces, linaza, ajonjolí) y cereales (amaranto, quinua, maiz  y  arroz, para reemplazar por completo las harinas que se venden en el mercado (la mayoría de ellas, sino todas, con gluten).

Buscar formas de cocción con bajas temperaturas, en ollas que no contengan teflón o aluminio. Privilegiar siempre la cerámica, en caso de no poderse hacer usar el acero inoxidable.

Evitar las frituras, las carnes frías, los embutidos, la comida chatarra, cualquier tipo de salsa que no provenga de las manos artesanas de un vecino, la bebidas gasificadas, los endulzantes, el azúcar.

Tener mucho cuidado con el agua, en lo posible buscar que contenga silicio (conservando en vidrio o cerámica), dado que es el agua más biocompatible, sino es posible, utilizar filtros de osmosis inversa o en su defecto de carbono activado. Aprender a tomar mínimo seis vasos de agua al día.

No asociar fiestas de cumpleaños, navidad u otras celebraciones con excesos alimentarios, se puede ampliar el menú y su diversidad, recordemos que excesos invitan a más excesos.

Al lavar dientes evitar los dentífricos con flúor, existen en el mercado cremas dentales elaboradas con productos naturales. 


Y por último si se tiene la oportunidad, tener un aprendizaje constante sobre formas de producción de alimentos, empezar por hortalizas, plantas medicinales y nuestros propios huevos de gallina (alimentada sin hormonas y concentrados comerciales). Igual podemos aprender a trabajar los germinados, exceptuando la semilla de la soya, que en su gran mayoría es transgénica).

Estos son algunos comentarios sueltos sobre lo que estamos haciendo con Alejandro y sus hermanos. Creemos que esta forma de manejo de la alimentación debe ser asumida por toda la familia, por todas las familias, eso nos pondría en el camino de trabajar por una soberanía alimentaria.

Con respecto al tema en general creemos que gran parte del discurso de la industria de la salud, está asociada a una forma excluyente de ver al ser humano, por eso nos invitamos y los invitamos a buscar más formas de engaño, teniendo como precepto, no producir daño alguno.

Abrazos a todos y todas.