martes, 5 de noviembre de 2013

Padresconautismo. Los cuadernos día con pictogramas. Ante las expresiones excesivas de Alejandro en el mundo social, y con un permanente déficit de tarjetas con pictogramas para responder ante situaciones imprevistas, tomamos la decisión de llevar un cuaderno para trazar pictogramas acorde con las situaciones y hechos que nos presentaba la realidad. Conscientes de la gran dificultad que teníamos para controlar las distintas variables que nos presentaba cualquier situación, cosa frecuente en países donde distintas actividades sociales son improvisadas, creemos que fue la respuesta más pertinente . Solamente teníamos una dificultad, nuestra poca capacidad para dibujar con rapidez, sobre todo con la pretensión de dar sentido a las imágenes. Desde las primeras de cambio Alejandro nos comunicó que el sentido en las imágenes emergía de elementos simples que no requerían de un realismo tal o de una estética mínima, por eso cualquiera de nuestros mamarrachos cobraba utilidad con el solo hecho de brindar una información relacional. Y era en esto último donde estaba lo importante, los dibujos debían tener establecidas unas relaciones mínimas que lograran darle sentido a lo comunicado. En general aprendimos que lo primero del pictograma es crear el contexto (dónde, lugar, personas, cosas), luego indicar un actor principal (sea sujeto y objeto) y posteriormente demarcar un hilo narrativo en el que pase algo. Los detalles adicionales emergen del mismo ejercicio comprensivo del niño, si él requiere claridades las solicita, en tanto empieza a asumir lo comunicado. Cosas como el cese de flujo eléctrico, tempestades eléctricas, lluvias intempestivas, cambios de planes en el camino, paradas imprevistas en carretera por alto flujo vehicular o por accidentes, cierre de parques, incumplimiento de obras o actividades programadas, ausencia de productos comestibles, culminación de actividades en parques de diversión y otras; generan reacciones que obedecen a la inflexibilidad de los y las niñas. Es ahí cuando el cuaderno se hace completamente útil. Le reduce ansiedad al niño y claro a nosotros también. Por eso este cuaderno se convierte en una de esas cosas de primera necesidad, si la olvidamos eso conlleva pasarla mal en conjunto, especialmente por el tiempo que demoramos para estimular la calma de nuestro hijo. En esos casos tenemos que recurrir a unas señas que hemos construido en conjunto y que no siendo tan potentes igual pueden ser útiles. Luego hablaremos de ellas.

Ante las expresiones excesivas de Alejandro en el mundo social, y con un permanente déficit de tarjetas con pictogramas para responder ante situaciones imprevistas, tomamos la decisión de llevar un cuaderno para trazar pictogramas acorde con las situaciones y hechos que nos presentaba la realidad. 



Conscientes de la gran dificultad que teníamos para controlar las distintas variables que nos presentaba cualquier situación, cosa frecuente en países donde distintas actividades sociales son improvisadas, creemos que esta fue la respuesta más pertinente . Solamente teníamos una dificultad, nuestra poca capacidad para dibujar con rapidez, sobre todo con la pretensión de dar sentido a las imágenes.  





Desde las primeras de cambio Alejandro nos comunicó que el sentido en las imágenes emergía de elementos simples que no requerían de un realismo tal o de una estética mínima, por eso cualquiera de nuestros mamarrachos cobraba utilidad con el solo hecho de brindar una información relacional.   Y era en esto último donde estaba lo importante, los dibujos debían tener establecidas unas relaciones mínimas que lograran darle sentido a lo comunicado. 






En general aprendimos que lo primero del pictograma es crear el contexto (dónde, lugar, personas, cosas), luego indicar un actor principal (sea sujeto y objeto) y posteriormente demarcar un hilo narrativo en el que pase algo. Los detalles adicionales emergen del mismo ejercicio comprensivo del niño, si él requiere claridades las solicita, en tanto empieza a asumir lo comunicado.  Cosas como el cese de flujo eléctrico, tempestades eléctricas, lluvias intempestivas, cambios de planes en el camino, paradas imprevistas en  carretera por alto flujo vehicular o por accidentes, cierre de parques, incumplimiento de obras o actividades programadas, ausencia de productos comestibles, culminación de actividades en parques de diversión y otras; generan reacciones que obedecen a la inflexibilidad de los y las niñas. Es ahí cuando el cuaderno se hace completamente útil. Le reduce ansiedad al niño y claro a nosotros también.  Por eso este cuaderno se convierte en una de esas cosas de primera necesidad, si la olvidamos eso conlleva pasarla mal en conjunto, especialmente por el tiempo que demoramos para estimular la calma de nuestro hijo. En esos casos tenemos que recurrir a unas señas que hemos construido en conjunto y que no siendo tan potentes igual pueden ser útiles. Luego hablaremos de ellas. 

En algunas páginas se evidencia texto, el mismo tiene que ver con la asociación que terminamos haciendo entre los comentarios y descripciones asociadas al trabajo diario de Alejandro, y los gráficos hechos para abordar distintas situaciones.